Profesora se frustra con la respuesta tonta de alumno, pero la última frase le calla la boca

Se dice que los niños son muy sinceros y siempre dicen la verdad. Esto es muy cierto, pues ellos son honestos por naturaleza. Como no saben ponerse en los zapatos de los demás, dicen las cosas sin pensar en el efecto de sus palabras.

Esto es algo que a veces nos puede dolor un poco, sin embargo, se lo pasamos por alto pues no lo hacen intencionalmente. Como son inocentes, hacen y dicen cosas que no deberían. Pero nuestro trabajo como adultos es enseñarlos.

Hablando de enseñar, los padres son los primeros que deben tomar la delantera en esta labor. Estos son sus principales y mas importantes alumnos en casa y en cualquier lugar. De hecho, cuando los padres realizan esta labor, a los hijos les va muy bien en la escuela.

Aun así, se ha desarrollado un sistema para ayudar a los padres a educar a sus hijos. Este sistema consiste en enviarlos a la escuela para que un experto lo forme en conocimientos científicos. Pero otras cosas, como los modales y los valores, son los padres que deben inculcarlos en ellos. En otras palabras, aunque son alumnos en una escuela, también lo son en el hogar.

Hoy en día, las cosas son muy diferentes a cuando nosotros crecimos. En aquel tiempo, un profesor era como un segundo padre para los niños. Sus alumnos le tenían mucho respeto y apreciaban su trabajo. En la actualidad es algo muy diferente, pues los alumnos pueden hasta insultar a su profesor sin que este pueda hacer nada para corregirlo.

Lamentablemente, el profesor ha perdido autoridad, por eso la calidad de la educación de las escuelas ha disminuido. Pero esto no quiere decir que todos los niños sean iguales. Muchos alumnos son aplicados y hacen muy bien su tarea. De hecho, casi siempre al menos un alumno nos deja boquiabiertos con sus logros.

Mamá halla a hijo en la cama con moretones, luego él dice 5 palabras y brota un mar de lágrimas

Aun así, los profesores no le dan clase a un solo alumno, sino a varios. Muchos de ellos puede que no sean tan aplicados como los otros, lo que hace que ese trabajo sea algo frustrante. La historia que te contaremos el día de hoy muestra eso. Se trata de una profesora cuyo alumno la hizo frustrar por su tonta respuesta. Sin embargo, la frase final del alumno la dejó boquiabierta.

Dialogo entre la profesora y su alumno

Profesora: ¿Si te doy dos gatos, dos gatos y dos más… cuantos gatos tienes?

Alumno: “Siete gatos”.

Profesora: No, Juan, escucha bien… Si te doy dos gatos, y dos gatos y luego dos gatos más, entonces ¿Cuántos gatos tienes?

Alumno: “Siete”.

Profesora: A ver, déjame explicártelo diferente. Si te doy 2 manzanas, y luego 2 más, y finalmente 2 manzanas más ¿Cuántas tienes?

Alumno: Seis manzanas.

Profesora: ¡Muy bien! Ahora si te doy 2 gatos y luego 2 y finalmente 2 gatos mas ¿Cuántos gatos tienes?

Alumno: siete gatos.

Profesora: Por Dios, Juan. Si acabo de decirte lo mismo con las manzanas y me dijiste que eran 6 ¿Cómo dices que tienes 7 gatos?

Alumno: Es que ya tengo un maldito gato en mi casa. Por eso, si me das 2 gatos, y después me das 2 gatos y me das 2 más, con el que hay en mi casa son 7.

Vea también: Niña revelo la canción justo cuando la iba a cantar, a los 5 segundo los jueces se quedan seco

Aunque frustrante el trabajo de un profesor, siempre hay que saber tener un buen sentido del humor. Estamos seguros que hasta la profesora se echó a reír cuando escuchó la respuesta de su alumno. ¿Te ha pasado algo similar con algún niño? ¿conoces una historia parecida que te gustaría comentarla con nosotros? En ese caso, te agradeceremos que lo hagas y que compartas esta en tus redes sociales.

NO TE VAYAS SIN SEGUIRNOS, PRESIONA “ME GUSTA”

Si quieres llenar tu vida de dinero este mes de diciembre, solo coloca esto en una esquina de tu casa

La runa que escojas revelará lo que necesitas saber cómo avanzar y cumplir tus propósitos